Belleza de otoño

Presentación de la Obra

Los escultores descubren, a golpes de cincel, la secreta intimidad del aparente frío, yermo mármol. Y surgen de esa búsqueda Moisés, David o Venus. Ernesto Alvarez, mi amigo, autor de este pequeño tesoro que es su libro, transitó otros senderos. Desbrozó espinas y reveló la palabra. Y con esa palabra construyó multitud de metáforas. A través de ellas les canta a esas pequeñas cosas que a los demás mortales pueden resultar indiferentes. Como artista intuitivo ve en un rayo de luz, en un hueco entre las nubes o acaso en un espejismo reverberante cantidad de facetas, infinidad de matices. Cumple con un precepto: aprendió a ver lo invisible, y lo transmite. Es paciente, no se apura. Espera que su Musa lo visite. ¡Y vaya si lo ha hecho!

José María Schettino