La valija azul

Presentación de la Obra

Este pequeño libro está colmado de poesía. La elocuencia del silencio que genera cada una de sus piezas es tal que resulta poco menos que imposible pasar de inmediato a la lectura de la siguiente.
Ese silencio que invita a la convivencia, a dejarse embriagar por él, está preñado de resonancias que provienen de una vida que ha ganado presencia en estas páginas.

Sí, una vida encuentra aquí su voz y se entrega, modulada, a quien quiera recibirla. A ese huésped de su voz le ofrece su opacidad y su transparencia, la emoción de redescubrir lo que yacía sofocado por la costumbre, la incesante perplejidad de ser, fulgores de su memoria y el abismo, a veces bienhechor, del olvido, así como su don para el amor y la huella de su ausencia. Ernesto Álvarez trabaja bien sus emociones. Les cede inicialmente la palabra y luego las subordina a la disciplina que impone el arte. Las pondera, las sopesa, cava en ellas, explora sus secretos, ilumina sus recodos más ásperos, convive con ellas hasta alcanzarles la raíz. Y no otra cosa que poesía radical es la que ofrece La valija azul en su pasmosa sencillez.

No es éste su primero libro pero, posiblemente, sea el primero que sale a su encuentro para probarle que, al escribir, un hombre se reinventa. Aprende a desconocerse. A cerciorarse de que la identidad es y no es nuestra morada.

Santiago Kovadloff